Estamos en, casi, ninguna parte... (A. Dolina)











martes, 10 de noviembre de 2009

Refutación del regreso

Penélope, los lunes, guardaba las agujas.

Lo hacía bien de mañana, con la esperanza [no de la vuelta, sino] de la llegada del olvido.

La madrugada del martes comprobaba, con ahogada impotencia, cuán largo y extenso era el tejido de la memoria.

Y volvía a anudar los extremos.
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5 comentarios:

CaZp dijo...

Aquella Penelepe, la inspiradora de estas redes que atrapan y "enriedan" recuerdos, busquedas y esperas...

Felices nudos :D

Daniel Os dijo...

No insistamos con el regreso, Penélope, para utopías prefiero la hermandad de la raza humana. ¿No habrá llegado la hora de que le pase su madeja al gato y comience a olvidar recuerdos y recordar olvidos?

Utópicamente yo también lo intento, y la madrugada del martes, un segundo antes de despertarme, es lunes por la tarde.

D.

ericram dijo...

"La memoria es como una red: uno la encuentra llena de peces al sacarla del arroyo, pero a través de ella pasaron cientos de kilómetros de agua sin dejar rastro".

Saludos.

Claudia Sánchez dijo...

Esta es una mini redonda, María bonita! y con tu sello personal.
Besotes,

PABLO FRANKO dijo...

Se me viene a la cabeza una letra de Andrés Calamaro: "¿Será que las cosas no vuelven al mismo lugar?"
Me gustó el blog Abrazo